Cuarto con una ventana, una puerta y un escritorio.
Aveces no es necesario el catre
cuando llego a recostar mi cabeza sobre la madera
que retumba mis pensamientos
revoloteando el arco iris ya preparado,
las palabras escogidas para dibujarlas sobre la pared.
Madera insana y senil que obliga a los sentidos
presos en mi cuerpo
a exhalar una que otra bocanada de pureza tosca,
que captura el momento donde mis cabellos salvajes estropean
la puesta en escena de tantas palabras inservibles
que tarde o temprano pararán
cayendo sobre el suelo de tierra y ladrillo.
Se derrumbarán en estas 4 cuatro paredes,
pero es mi deber para con mi cordura
llegar en el momento preciso y colocar la hoja de papel
antes de que "Hombre" y "Amapola"
caigan al suelo, desapareciendo
de la composición salvadora
de los últimos minutos majareta.~
Una de las dos.
el otro día me hablaron de una comida con amapolas pero estaba ebria entonces no me acuerdo pero dijeron que era algo rico antes no olvidaba las conversaciones cuando me curaba y ahora es una "puesta en escena de tantas palabras" que van perdiendo mi atenciòn a veces siento eso aunque las pelìculas buenas se recuerdan las palabras se quedan se quedan en eso.
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