lunes, 8 de noviembre de 2010

Antes del derrumbe.~

Cuarto con una ventana, una puerta y un escritorio.
Aveces no es necesario el catre
cuando llego a recostar mi cabeza sobre la madera
que retumba mis pensamientos
revoloteando el arco iris ya preparado,
las palabras escogidas para dibujarlas sobre la pared.
Madera insana y senil que obliga a los sentidos
presos en mi cuerpo
a exhalar una que otra bocanada de pureza tosca,
que captura el momento donde mis cabellos salvajes estropean
la puesta en escena de tantas palabras inservibles
que tarde o temprano pararán
cayendo sobre el suelo de tierra y ladrillo.
Se derrumbarán en estas 4 cuatro paredes,
pero es mi deber para con mi cordura
llegar en el momento preciso y colocar la hoja de papel
antes de que "Hombre" y "Amapola"
caigan al suelo, desapareciendo
de la composición salvadora
de los últimos minutos majareta.~

Una de las dos.

1 comentario:

  1. el otro día me hablaron de una comida con amapolas pero estaba ebria entonces no me acuerdo pero dijeron que era algo rico antes no olvidaba las conversaciones cuando me curaba y ahora es una "puesta en escena de tantas palabras" que van perdiendo mi atenciòn a veces siento eso aunque las pelìculas buenas se recuerdan las palabras se quedan se quedan en eso.

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